Bosque de Tejedelo

Requejo de Sanabria

Distancia: 6 Km.
Dificultad: baja.
Desnivel: 300m. aprox.
Duración estimada: 2 horas.
Época recomendada: Todo el año. En especial primavera, y otoño.
Tipo de camino: Circular. Senda señalizada con flechas blancas y amarillas.

Espectacular ruta por Sanabria que parte desde cerca de Requejo y que cruza el Bosque de Tejedelo donde podremos apreciar los tejos milenarios.

La ruta comienza en el paraje de Los Pedrazales. Para llega allí hay que cruzar el pueblo de Requejo (viniendo desde Puebla de Sanabria) y tomar una carretera que parte desde la izquierda. Esta carretera se dirige al cementerio del pueblo y luego sigue subiendo. Pero nosotros nos desviaremos por una pista que nace a la derecha en una curva poco después de pasar el cementerio. Transitaremos por esta pista dos o tres kilómetros. Casi al final la pista se bifurca, debemos seguir a la izquierda, porque a la derecha se dirige a las obras del AVE.
Al final hay un aparcamiento donde podremos dejar el coche.

En este aparcamiento empieza la senda del Tejedelo que está perfectamente señalizada y balizada. El comienzo es por un terreno abierto cubierto por brezos y escobas, en ocasiones el camino es muy pedregosos y en otras es más sencillo de subir.

Podremos apreciar el paisaje que nos rodea y, como no, las obras del AVE y la autopista que, aunque son espectaculares obras de ingeniería, nos estropearán un poco las vistas.

La senda sigue en ascenso hasta llegar a una bifurcación: A la izquierda podríamos dirigirnos directamente al Tejedelo y a la derecha daremos un rodeo subiendo hasta el Mirador de las Peñas del Valedero. Nosotros escogimos esta segunda opción.

A partir de la bifurcación el camino se hace un poco más exigente. El paisaje cambia radicalmente porque nos internaremos en un bosque de robles. En algunos tramos algunos troncos, a modo de escaleras naturales, nos servirán de ayuda para superar los trechos más duros de la subida.

La ascensión termina en el mirador de las Peñas del Valedero, no podemos dejar de pararnos y contemplar el paisaje.

Después del merecido descanso seguiremos la ruta, ya en descenso, para encontrarnos con los primeros tejos, y poco más adelante con otros ejemplares de gran porte. No en vano tienen miles de años.

Pasado el bosque de tejos la ruta continúa entre robles y cruzando algunos torrentes. Pequeños puentes de madera artesanales nos ayudarán a superarlos sin grandes dificultades.

La ruta circular terminará en la bifurcación de sendas a la que llegamos anteriormente y volveremos a Pedrazales por la misma senda por la que subimos.