Cañon del Tera y Cueva de San Martín

Ribadelago viejo - presa rota

Distancia: 8 Km. el cañón + 4 Km. hasta la cueva.
Dificultad: media.
Desnivel: 500m. aprox. (cañón) y 310m. aprox. (cueva).
Duración estimada: 6 horas.
Época recomendada: Primavera, verano y otoño.
Tipo de camino: Senda de ida y vuelta.

Estamos ante el mayor y posiblemente más grandioso cañón de todo el Parque Natural, que se formó por los glaciares del cuaternario. Desde Ribadelago Viejo comenzaremos esta nueva ruta, concretamente desde el campo de fútbol, que hay junto al río. A partir de aquí continuaremos por una senda con muchísimas piedras que iremos sorteando. En esta zona quizá podremos observar algún gato montés así como algún mirlo y búho.

El camino que se desvía hacia la izquierda del río continúa ascendiendo entre un robledal hasta que nos volvemos a encontrar con el río, al llegar a un alto nos encontramos con unas escaleras de piedra grandísimas. Al bajar a ese pequeño valle y a la derecha podemos contemplar la primera poza del cañón.

Siguiendo el sendero marcado con estacas de color verde, ascenderemos y veremos las sorprendentes formaciones que el agua ha ido esculpiendo con el paso de los siglos: lagunas, pozas y cascadas; a partir de aquí el ascenso es más acentuado, tendremos que cruzar el río para continuar por el margen derecho del río Tera. Tras continuas subidas y bajadas llegamos a la Cueva de San Martín (1.320 m.). En la Cueva se puede uno dar un chapuzón o pescar unas excelentes truchas. A partir de aquí tenemos tres posibilidades: retornar siguiendo el mismo camino de la ida, o continuar la senda hacia la derecha y llegaremos hasta el pueblo de San Martín de Castañeda, o bien continuar la marcha hasta el final del cañón (en este caso la distancia aumentará, así como la dificultad y el desnivel).

Si queremos continuar con nuestra marcha hasta el embalse de Vega de Tera (la "Presa Rota", culpable de la catastrofe de Ribadelago, 1959), debemos tomar el camino que sube por la derecha, paralelo al arroyo. Al llegar a un bosque de acebos, tendremos que continuar por una senda a la izquierda, cruzaremos el arroyo por un puente, a partir de aquí ya no habrá balizas de señalización por lo tanto tendremos que tener mucho cuidado y nos servirán de referencia los caminos que hace el ganado. Al llegar a un alto veremos una poza muy grande, y a partir de aquí el camino sube por la derecha de la montaña. Después de andar un tiempo entre la vegetación, veremos por fin la presa rota de Vega de Tera. Este es el fin de la ruta y a su vez del cañón, el retorno será por el mismo camino o por la senda de los monjes.

La vuelta la comenzamos por la otra margen del Tera, quizá un poco más cómoda por encontrar menos vegetación, pero igual de lenta por lo descompuesto del terreno. El recorrido es más o menos como la ida, pero antes de llegar a la zona de la Cueva de San Martín, nos desviamos por un camino que asciende a la izquierda en una zona boscosa, poco después de pasar un chozo.

Enseguida este camino ascendente sale a una pradera en la que hay un refugio. Estamos en el km 15,5 del track y, atención aquí, queríamos coger un camino que sube por el monte que está a nuestra izquierda. No vimos el acceso fácil a este camino (que tiene que haberlo) y nos pusimos a subir directamente por la ladera. Atravesamos una incómoda zona de helechos y a continuación tuvimos que trepar por unos grandes bloques de piedra; no lleva mucho tiempo ni es complicado técnicamente, pero seguro que hay otro acceso más cómodo. He dejado una foto ("Trepada") mostrando desde arriba esta zona.

A partir de aqui la senda es muy cómoda y ofrece vistas muy espectaculares a toda la zona del Lago de Sanabria. El camino acaba saliendo a la carretera, por la que tendremos que caminar algo más de 1km hasta que encontramos la señal que indica la Senda de los Monjes.

Esta Senda nos llevará prácticamente hasta el pueblo de Ribadelago por una zona con buenas vistas al Lago y bastante vegetación. Acaba en una pista forestal que se acaba bifurcando, teniendo a la derecha una valla para ganadao que deberemos franquear para llegar en pocos minutos al pueblo.